ClorUdo-Sódico


CLORUDO-SODICO son relevantes sus acciones estimulantes de las funciones orgánicas y metabólicas, mejoran el trofismo celular y favorecen los procesos de cicatrización-reparación
tisular. La cantidad de agua absorbida por la capa córnea del organismo sometido a Balneación en este tipo de aguas salinas e hipertónicas es menor que si se tratase de agua corriente. Además, por su efecto osmótico se produce un elución aumentada de sustancias que componen los tegumentos; es el caso del ácido 4(5)-imidazol-acril, producto derivado de la acción de la histidasa sobre la histidina que se encuentra en el sudor humano, considerándose fotoprotector al absorber la radiación ultravioleta solar, produciéndose como resultado
una mayor riesgo de presentar Dermatitis Actínica en los curistas de un futuro centro termal situado en la costa.
Para algunos autores es difícil atribuir. exclusivamente. Los efectos de los baños con aguas salinas de elevada mineralización a su contenido en sal común y dan especial relevancia a la acción que ejerce el magnesio, especialmente en pacientes con Psoriasis o con Artritis Reumatoide. Las aguas "sole" no están indicadas en Cura Hidropínica, ya que en bebida, su elevada concentración salina produce un estímulo del revestimiento mucoso por un efecto osmótico elevado que conduce inmediatamente al reflejo del vómito. A pesar de ello es necesario decir
aquí que cabría ensayar la Vía Oral utilizando agua convenientemente diluida (sería un proceso inverso a la generación de "aguas madre') para rentabilizar sus acciones estimulante de la secreción clorhídrica y
motilidad gástrica, colerética y colagoga y de aumento de la secreción y motilidad intestinales. Por su hipertonicidad se comportaría como laxante osmótico (la concentración de sulfatos no alcanza la predominancia suficiente para su calificación como tal, pero tiene unnnivel que ineludiblemente favorecerá este efecto), derivando agua a la luz intestinal, privándosela al riñón, con la posibilidad de producirse disminución de la diuresis; menos probable es la deshidratación por aumento de la carga renal de sodio al tener este órgano que diluir la orina para eliminarlo, sin poder concentrada por encima de 350 mEq Na+/L. Es interesante también la Vía Tópica Respiratoria para beneficiarse de las acciones antiséptica y antiinflamatoria que sobre las mucosas tienen estas aguas.

En la naturaleza no se encuentra en estado puro ya que reacciona con rapidez con muchos elementos y compuestos químicos, por esta razón se encuentra formando parte de cloruros (especialmente en forma de cloruro de sodio), cloritos y cloratos , en las minas de sal y disuelto en el agua de mar.

El cloro es un químico importante para la purificación del agua (como en plantas de tratamiento de agua), en desinfectantes, y en la lejía. El cloro en agua es más de tres veces más efectivo como agente desinfectante contra Escherichia coli que una concentración equivalente de bromo, y más de seis veces más efectiva que una concentración equivalente de yodo.


El cloro como antiséptico fue introducido en 1835 por Holmes (en Boston) y 1847 Semmelweis (en Viena). El cloro se emplea como desinfectante en mobiliarios, equipos, instrumental y áreas hospitalarias. El cloro suele ser usado en la forma de ácido hipocloroso para eliminar bacterias, hongos, parásitos y virus en los suministros de agua potable y piscinas públicas. En la mayoría de piscinas privadas, el cloro en sí no se usa, sino hipoclorito de sodio, formado a partir de cloro e hidróxido de sodio, o tabletas sólidas de isocianuratos clorados. Incluso los pequeños suministros de agua son clorados rutinariamente ahora.

El catión sodio (Na+) tiene un papel fundamental en el metabolismo celular, por ejemplo, en la transmisión del impulso nervioso (mediante el mecanismo de bomba de sodio-potasio). Mantiene el volumen y la osmolaridad. Participa, además del impulso nervioso, en la contracción muscular, el equilibrio ácido-base y la absorción de nutrientes por las células.

La concentración plasmática de sodio es, en condiciones normales, de 135-145 mmol/L. El aumento de sodio en la sangre se conoce como hipernatremia y su disminución como hiponatremia. Como el catión (ion positivo) predominante del líquido extracelular de los fluidos animales y en humanos, el sodio regula el tamaño de este compartimiento así como el volumen del plasma.2 Estos fluidos, como el plasma sanguíneo y fluidos extracelulares en otros tejidos bañan las células y realizan funciones de transporte de nutrientes y sustancias de desecho en el organismo. Aunque el sistema para mantener el óptimo balance de sal y agua en el cuerpo es complejo, una de las principales maneras que el organismo mantiene este balance es a través de osmoreceptores ubicados en el hipotálamo, y su acción posterior sobre la hipófisis para la producción de vasopresina. Cuando los niveles de sodio en la sangre no aumentan, los receptores de la sed (osmoreceptores) estimulan la sensación de sed. Cuando los niveles en la sangre de sodio son bajos, la excreción de sodio a través de la orina disminuye.2

La pérdida relativa de agua podría causar que las concentraciones de sodio lleguen a ser más altas de lo normal, una condición conocida como hipernatremia, que resulta en una sed extraordinaria. Contrariamente, un exceso de agua corporal por mayor ingesta resultará en menor concentración de sodio en el plasma, conocido como hiponatremia, una condición captada por el hipotálamo a través de sus osmoreceptores, causando una disminución de la secreción de la hormona vasopresina de la glándula pituitaria posterior o hipófisis; esto conduce a una pérdida de agua a través de la orina, lo cual actúa para restaurar las concentraciones de sodio en el plasma hasta niveles normales.

Personas severamente deshidratadas, como las rescatadas del océano o en situaciones de supervivencia en desiertos, usualmente tienen altas concentraciones de sodio sanguíneo. Esto debe ser cuidadosamente y lentamente retornado a la normalidad, ya que una corrección demasiado rápida de la hipernatremia puede resultar en daño cerebral con edema celular, ya que el agua se mueve rápidamente hacia el interior de las células con un alto contenido osmolar.

Debido a que el sistema osmoreceptor / hipotálamo, ordinariamente trabaja bien sea para causar la ingesta de líquidos o la eliminación del mismo (orina), para restaurar las concentraciones de sodio a lo normal, este sistema puede ser usado en el tratamiento médico para regular el contenido del fluido corporal total, principalmente para controlar el contenido de sodio corporal. Por esto, cuando una droga potencialmente diurética es suministrada puede causar que los riñones excreten sodio, el efecto es acompañado por una excreción de agua corporal. Esto sucede porque el riñón es incapaz de retener eficientemente agua mientras excreta grandes cantidades de sodio. Adicionalmente, después de la excreción de sodio, el sistema osmoreceptor puede captar bajas concentraciones de sodio en la sangre y luego dirigir las perdidas urinarias de agua para corregir la hiponatremia.

Además de esta función importante, el sodio juega un importante papel en diversos procesos fisiológicos del organismo humano. Las células animales excitables, por ejemplo, permiten la entrada de sodio a su interior para causar la despolarización de la membrana celular. Un ejemplo de esto es la señal de transducción en el sistema nervioso central del humano, el cual depende del movimiento del sodio a través de la membrana celular en todos los nervios. Algunas neurotoxinas potentes, como las batracotoxinas, incrementan la permeabilidad del sodio en la membrana celular de células nerviosas y musculares, causando una masiva e irreversible despolarización de las membranas, lo cual trae consecuencias potencialmente fatales al organismo. Sin embargo, las drogas con efectos más pequeños sobre el movimiento de sodio en los nervios pueden tener diversos efectos farmacológicos como efectos antidepresivos, entre otros.